A veces la vida nos brinda la oportunidad de dar golpes de fortuna, éxito o simplemente supervivencia. Puede ser el comienzo de un amor hasta entonces inédito o el fogonazo que surge para volver luego donde hemos salido en busca de unos brazos para amar, y ser amado. Puede ser también que un hombre o una mujer necesiten sólo expresar en un momento toda la fuerza de sus sentimentos, toda esa especie de energía o química, que han acumulado para retornar a su más profunda e impenetrante soledad. Los errores suelen ser el puente que media entre la inexperiencia y la sabiduria. Nunca creás que lo evidente es la verdad.